Mi primer discurso de graduación



El pasado 19 de mayo tuve el placer y el honor de ser el padrino de la promoción de segundo de Bachillerato del centro donde yo cursé mis estudios de BUP y COU, hace ya la friolera de ¡23 años! (puedes ver una noticia sobre el acto en la web del colegio y en la del diario Información). Para la ocasión preparé un discurso de graduación, algo que fue un reto muy bonito y disfruté mucho haciéndolo, pese al poco tiempo que tuve para hacerlo y a que es el primer discurso de esta naturaleza que hago.
Con mi beca puesta tras el discurso como un graduado más.


Por si acaso alguien tiene interés en leerlo aquí va el texto del mismo íntegro:
"Queridos alumnos, padres, madres y resto de familiares, personal de dirección y administración del colegio, compañeros profesores, amigas y amigos, muy buenas tardes a todos.
Quería comenzar este discurso agradeciendo en primer lugar a la dirección del colegio la deferencia por la invitación a impartir este discurso, algo que me ha hecho mucha ilusión. Es ciertamente gratificante el que hayáis pensado en un servidor para compartir con vosotros este día tan importante, y que penséis en mí como alguien capaz de pronunciar un discurso que esté a la altura de este acontecimiento. Aunque he de confesaros que lo primero que me vino a la cabeza una vez que acepté la invitación es “menudo marrón que me ha caído encima con todo el trabajo y los (benditos) líos que tengo en casa en estos momentos” y “¿qué puedo decir yo en un discurso así cuando nunca he escrito ninguno?”, pero una vez pasada esta reacción inicial he de deciros también que ha sido un reto bien bonito y que lo he pasado muy bien pensando y escribiendo este discurso.
Acto seguido quería daros mi más sincera enhorabuena. A vosotros alumnos por todo el esfuerzo y trabajo que habéis realizado durante estos años, que se ve traducido en un título importante que es la vía de entrada para el siguiente paso en vuestra formación. A mis queridos compañeros profesores también quiero daros mi enhorabuena por acompañar y guiar a los alumnos en el camino de su formación, así como por proporcionarles las herramientas y el conocimiento para que puedan comprender y desenvolverse mejor el complejo mundo en el que vivimos. Este camino suele estar plagado de obstáculos y dificultados de todo tipo, pero es a la vez apasionante. Siempre he pensado que la sociedad no reconoce suficientemente el papel tan importante que estáis haciendo (bueno estamos, aunque esté feo que me incluya y que lo diga así, aunque yo también soy profesor, qué le vamos a hacer). Siempre me gusta decir cuando hablo con colegas que como profesores tenemos la inmensa fortuna de trabajar con el mejor capital posible, que es el capital humano, y además en una etapa vital en la que nuestros alumnos se están formando como personas que van a regir el destino de nuestra sociedad. De ahí la importancia que tienen los profesores en nuestra sociedad y mi reconocimiento y agradecimiento a su labor. También quiero dar mi enhorabuena a las familias, tan importantes en todas las etapas de nuestra vida, pero muy especialmente en la adolescencia que estáis dejando atrás, etapa en la que nuestras personalidades se definen y en la que se pone de manifiesto nuestro lado más rebelde y contestatario. Todos hemos pasado por ello, incluido el que os habla, como bien saben mis padres aquí presentes.
Yo soy de los que piensan que “cada maestrillo tiene su librillo” y no soy muy aficionado a decirle a nadie lo que tiene que hacer, ya que creo que cada persona es única y que lo que funciona para uno no tiene porqué valer para otra persona. No obstante, sí que me gustaría aprovechar esta oportunidad para daros algunos consejos y recomendaciones en base a mi limitada experiencia vital, que quizás os puedan ser útiles o no, pero que a mí me han servido a lo largo de mi vida y carrera profesional. Así que aquí van unas cuantas recomendaciones para la etapa que estáis a punto de iniciar:
1) “De hombres bien nacidos es ser agradecido”. Este refrán popular es sin duda alguna el mejor consejo que os puedo dar, por lo que os aconsejo encarecidamente que lo apliquéis tanto en vuestra vida como en el trabajo. Todos tenemos motivos para estar agradecidos y cuesta bien poco ponerlo en práctica (si bien reconozco que yo no siempre he dicho gracias cuando tenía que haberlo hecho, algo de lo que no puedo estar orgulloso).  Así que intentad sed lo más empáticos que podáis y aprovechad toda ocasión que tengáis para dar las gracias, es algo que no cuesta nada y os aseguro que a la larga el hacerlo sólo os traerá cosas buenas.
2) A los que vais a seguir con vuestros estudios, que imagino que seréis todos o la gran mayoría de vosotros, en breve tendréis que tomar la decisión del grado universitario que vais a estudiar. Sin duda es una decisión importante y el mejor consejo que os puedo dar es que decidáis más con el corazón que con la cabeza o el bolsillo. Por mis notas yo podía haber estudiado cualquier carrera universitaria y estudié aquello que quería: Biología. Como os podéis imaginar en mi época de estudiante no era lo más cotizado (médicos, arquitectos e ingenieros era lo más “in” en aquellos años) ni tenía muchas perspectivas de hacer dinero estudiando esto (aún recuerdo cuando mi novia, hoy mujer, me preguntaba de qué íbamos a vivir estudiando Biología). Aunque no se negaron a que lo hiciera, a mis padres tampoco les hizo mucha gracia que en su momento me decantara por estudiar esta carrera. Pero al echar la vista atrás me doy cuenta de que estudiar Biología ha sido una de las mejores decisiones en mi vida, ya que era lo que realmente me apasionaba y estudiar esta carrera no solo me abrió las puertas a conocer los secretos de la vida, que en sí misma es un misterio fascinante, sino que me permitió descubrir mi vocación investigadora, algo que me ha posibilitado desarrollar una carrera profesional que no hubiera podido imaginar ni en el mejor de mis sueños. Así que mi consejo para vosotros alumnos es que estudiéis aquello que realmente os guste y os apasione y que no os dejéis guiar por las percepciones y salidas profesionales que hay a día de hoy. No olvidéis que muchos de vosotros vais a desempeñar trabajos que no existen a día de hoy, del mismo modo que Facebook, Twitter y Whatsapp no existían cuando yo estudiaba, y que tener la posibilidad de trabajar en lo que realmente te gusta no se paga con dinero. Y mi consejo para los padres es que no presionéis mucho a vuestros hijos con este tema y dadles libertad para seguir sus instintos e inquietudes. Yo también soy padre y me gustaría que mis hijos tuviesen un buen trabajo que les permita vivir bien y desarrollarse profesionalmente, pero me gustaría mucho más que fuesen felices con lo que hacen y sin duda esto será más fácil de conseguir si tiene la oportunidad de dedicarse profesionalmente a lo que de verdad les guste y apasiona.
3) En relación con lo que acabo de comentar también me gustaría deciros que no tengáis miedo a equivocaros ni al fracaso. Decía el escritor estadounidense Truman Capote que “todo fracaso es el condimento que da sabor al éxito” y el también estadounidense y a la sazón presidente de este país, Franklin D. Roosevelt decía que “en la vida hay algo peor que el fracaso: el no haber intentado nada”. Así que no agonicéis cuando tengáis que tomar decisiones, es mejor tomar una decisión y equivocarse que no tomar ninguna. Así que si comenzáis a estudiar algo y luego descubrís que no os gusta no es el fin del mundo, parad lo que estáis haciendo, tomaos un tiempo para reflexionar y empieza otro grado/actividad que realmente os motive y os guste.
4) Decía el escritor y humorista canadiense Stephen Leacock “Creo muchísimo en la suerte y descubro que cuanto más trabajo, más suerte tengo”. A mí esta frase me encanta y estoy plenamente de acuerdo con su significado. Decía mi tío Rafael Maestre, que en paz descanse, que la suerte no existe y el padre de uno de mis doctorandos, que es físico de profesión, dice que la “suerte es para los tontos”. Sin caer en estos extremos yo pienso que a todos nos puede venir bien un poco de suerte en determinados momentos de la vida, pero nunca subestiméis el poder y la importancia del trabajo y la constancia para conseguir vuestros objetivos en la vida. Si bien el trabajo bien hecho y la constancia no siempre garantizan el éxito desde luego que éste favorece más a los que trabajan que a los que no.
5) Hace ya muchos años leí en un artículo del cineasta Alex de la Iglesia que decía que el mundo se dividía en dos: los que han leído el Señor de los Anillos, la famosa obra cumbre de J. R. R. Tolkien, y los que no. Si estáis dentro del segundo grupo os recomiendo encarecidamente que rápidamente paséis a formar parte del primero. Este libro no sólo es una de las mejores obras que se hayan escrito nunca de literatura fantástica, sino que es todo un compendio de sabiduría que incluye frases como “No podemos elegir el tiempo en el que nos ha tocado vivir, pero sí decidir qué hacer con el tiempo que se nos ha dado”, que sin duda es mi favorita de las muchas cosas interesantes que dice Gandalf en el mismo. Decía también José Luis Sampedro que “el tiempo no es oro, el tiempo es vida” y como tal es lo más valioso que tenemos. Así que os animo a que aprovechéis vuestro tiempo y disfrutéis al máximo cada etapa de vuestra vida. No me malinterpretéis, no se trata de que practiquéis el “carpe diem” ni que viváis como si no hubiera mañana, pero sí de que no dejéis de hacer aquello que os gusta, os motiva u os apasiona porque penséis que no tenéis tiempo para hacerlo ahora y ya lo haréis más adelante. Y sobre todo nunca os olvidéis de dedicarle tiempo a vuestros seres queridos, que el tiempo que no paséis con ellos ahora no lo podréis recuperar en el futuro. Y os lo digo por experiencia, ya que durante muchos años he destinado la mayor parte de mi tiempo al estudio y al trabajo y al echar la vista atrás me he dado cuenta que me he perdido muchas cosas y momentos importantes con mis seres queridos, así que no cometáis el mismo error.
6) Un discurso de graduación no sería tal si no se hace referencia a los sueños que todos tenemos. Decía Walt Disney que “Todos nuestros sueños se pueden volver realidad si tenemos el coraje de perseguirlos”, algo por muy estadounidense por otra parte. Personalmente os aconsejaría que no os ofusquéis demasiado en perseguir grandes sueños a largo plazo, ya que os podéis sentir defraudados una vez que lo consigáis si os dais cuenta que no era tanto como pensabais y os podéis perder muchas cosas por el camino. Decía el cantante y comediante australiano Tim Minchin en un discurso de graduación memorable en la Universidad del Oeste de Australia que está en Youtube (así que os aconsejo que lo busquéis y lo veáis) lo siguiente: “Trabaja con pasión y orgullo en lo que estés haciendo en estos momentos sin preocuparte tanto por lo que vaya a venir después, ya que nunca sabes donde podrás acabar. Y es más que probable que la siguiente búsqueda que lo merezca probablemente aparezca en tu periferia, por lo que tienes que tener cuidado con los sueños a largo plazo. Si enfocas muy lejos hacia adelante, no verás esa cosa brillante por el rabillo del ojo.” Creo que es un consejo muy bueno, así que intentad sed “micro-ambiciosos” y disfrutad de los pequeños logros del día a día, así como de felicidad de las cosas sencillas y cotidianas. Como decía la escritora estadounidense Pearl S. Buck “Muchas personas se pierden las pequeñas alegrías mientras aguardan la gran felicidad”.
7) Aprovechad las oportunidades que seguro os brindará la vida a todos vosotros de viajar y conoced otros lugares y culturas. Decía Mark Twain que “Viajar es un ejercicio con consecuencias fatales para los prejuicios, la intolerancia y la estrechez de mente” y es algo con lo que no puedo estar más de acuerdo en estos tiempos que corren, en los que por desgracia la intolerancia y la xenofobia están a la orden del día. Y si bien os recomiendo encarecidamente que si podéis paséis una temporada viviendo fuera de España, nunca olvidéis ni reneguéis de vuestras raíces. Dice el refrán que “Quien va y vuelve, buen viaje hace” y es algo que yo personalmente he hecho ya que después de pasar 14 años fuera de casa y viviendo temporadas más o menos largas en varios lugares de Estados Unidos, Alemania, Australia, Reino Unido, Madrid y Toledo he vuelto a mi pueblo, que es el mejor lugar para vivir que he podido encontrar.
8) Nunca olvidéis que “las cosas pueden salir bien o mal, pero si salen mal que no sea porque no hemos hecho todo lo posible para que salgan bien”. Esta es una máxima que yo siempre aplico a mi trabajo; aunque muchas veces las cosas no nos salgan bien siempre que hayamos hecho todo lo que está en nuestras manos para que no sea así podemos estar satisfechos ya que aprenderemos a conocer dónde están nuestros límites y ello nos ayudará a mejorar día a día, tanto en la vida como en el trabajo. Aunque tampoco he inventado nada yo con esta frase, ya dijo Cervantes hace algún que otro siglo que “Al bien hacer jamás le falta premio”
9) Y ya para terminar me gustaría hacerlo con una frase de Albert Einstein, uno de los más grandes científicos que ha dado nunca la humanidad: “No intentes convertirte en una persona de éxito. Intenta convertirte en una persona de valor.”  
Acabo aquí mi discurso con la esperanza de no haberos aburrido demasiado y agradeciendo de nuevo la oportunidad de estar hoy aquí pronunciando estas palabras. A vosotros alumnos os deseo todo lo mejor y muchos éxitos en vuestra vida personal y profesional, empezando con las pruebas de admisión a la universidad que tenéis a la vuelta de la esquina. A todos, muchas gracias por vuestra atención."
Y si quieres verlo en vídeo, aunque la calidad de sonido no es muy buena, aquí lo dejo también:

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